GRAN KERMESSE COLEGIO SAN CAYETANO 2.019.

El pasado domingo 1 de septiembre se realizó la Kermesse del colegio, las familias disfrutaron de platos típicos, representaciones artísticas realizadas por los estudiantes del colegio y participaron de juegos y rifas que se realizaron durante ésta jornada.

  • Participación de las familias y algunos egresados.

Cóctel San Cayetano

«Innovando una educación de Calidad».

  • Patos típicos de las regiones colombianas, realizados por los estudiantes de grado Undécimo.
Video Institucional Colegio San Cayetano.

PERSONAL DOCENTE DEL COLEGIO SAN CAYETANO.

  • Maestras del Departamento de Transición de Villa Mercedes y Alfonso López.

CELEBRACIÓN DE LA FIESTAS DE SAN CAYETANO.

La comunidad educativa del Colegio San Cayetano, celebró la fiesta del Santo Patrono.

Durante los últimos días los estudiantes del colegio, pudieron aprender de la vida y obra de Santo.

Los estudiantes participaron en la elaboración de las carteleras donde se resaltaba los valores que San Cayetano resaltaba.

EUCARISTÍA EN LA FIESTA DE SAN CAYETANO.

La eucaristía fue oficiada por el Padre Jhon Alberto Vargas Ojeda, párroco y rector del colegio.

NOVENA A SAN CAYETANO DÍA NOVENO

Día Noveno

La Iglesia es la gran familia de los hijos de Dios y deberíamos sentirnos orgullosos de pertenecer a ella.

Lo que solemos denominar como cruz, las cruces, en el lenguaje de la espiritualidad no es otra cosa que los sufrimientos y contrariedades de la vida. La cruz es un hecho de la condición humana, no la inventó Cristo. Solamente a la luz de Cristo, el hecho de la cruz puede ser asumida como espiritualidad. Así comprendemos la llamada de Jesús a tomar su cruz, a cargar cada día su cruz. Porque la cruz no se busca en sí misma, la encontramos en la medida que seguimos a Jesús.

Dios se encarnó en Jesús y hoy quiere encarnarse en cada persona; por tanto, estamos llamados a reconocer la presencia de Dios en cada uno de nosotros y a desarrollar las cualidades que Dios nos ha dado para el servicio, con el sentido de humildad y sencillez que de ello se deriva.

Sin lugar a dudas, a pesar de las exageraciones, la época de San Cayetano fue propicia a valorar la santidad de las personas y surge un interés grande de muchas personas buscando la santidad. La sociedad se impregna del rostro de Dios que se hace presente en los más sencillos y generosos.

De las personas con el rostro de Dios surge la Iglesia, comunión de los seguidores de Jesús. Con Cristo, con Él y en Él. De la Iglesia y en ella hemos recibido la fe y la hemos vivido. Esto no quiere decir que sea perfecta, pero lo hermoso es saber agradecer este don y contribuir a su realización para mejorarla y crecer todos en Cristo.

Hoy sentimos la necesidad de la reformarla como en tiempos de San Cayetano; y la mejor y única manera de reformarla es hacerlo desde dentro y a través de nuestra santidad y servicio. De ella hemos recibido la fe y en ella debemos vivirla.

La Iglesia es la gran familia de los hijos de Dios y deberíamos sentirnos orgullosos de pertenecer a ella. San Cayetano llegó a enamorarse de la Iglesia, aun cuando reconocía que se había prostituido en sus miembros, pero no en la cabeza.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (Jn 1,7-19)

La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.

 En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció.

 Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.

 Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, si creen en su nombre;

 Estos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.

 Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.

 Juan da testimonio de él y clama: «Este era del que yo dije: El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí: porque existía antes que yo.»

 Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia.

 Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.

Palabra del Señor…